REPORTE POLITICO 1659

Juan Sánchez Cabrera

SE ALBOROTAN…

Se ignora si fue por la euforia de estar ante un auditorio en el que la mayoría eran mujeres, pues se recordaba el Decreto que otorgó el derecho de las mujeres a votar que el presidente Adolfo Ruiz Cortines firmó el 17 de octubre de 1953, o si fue un arranque de simpatía, que no sería necesario, porque con frecuencia piden fotos con él durante las giras de trabajo o si tiene la convicción de que así debe ser, pero el caso es que el presidente Enrique Peña Nieto causó el gran alboroto al anunciar que mandará, cosa que ya hizo, una iniciativa para que en la reforma política se obligue a todos los partidos políticos a que cumplan la equidad de género con el 50 por ciento de candidaturas para mujeres y hombres y que cada candidata suplente sea también mujer, para evitar que las candidaturas sean acaparadas en su mayoría por los hombres, propuesta que de ser aprobada, será un gran paso a favor de la igualdad de género y aunque no cabe ninguna duda sobre la capacidad de las mujeres para desempeñar un cargo político, habrá que ver si los partidos tienen la militancia femenina necesaria para aportar la mitad de las candidaturas.

Escuchar a Peña Nieto y soltar el aplauso todas y todos los presentes en el evento, fue simultaneo, pues ya se sabe que es una reacción obligada, sin embargo, el tema no es fácil, pues sin demeritar la capacidad, el problema no es tan simple como repartir en pedazos iguales un pastel, porque si las mujeres no han tenido chance de competir en igualdad de circunstancias, no lo van a lograr solo con la buena intención de Peña Nieto y aunque todos los partidos estarán obligados, no todas las mujeres tienen la trayectoria y la experiencia para desempeñar un cargo de elección y en el futuro competirán con candidatos a diputados, senadores y alcaldes.

EN DESVENTAJA…

La desigualdad que durante muchos años ha prevalecido, hace que en los cargos de elección, las mujeres estén en desventaja, porque pocas son las que participan en política y menos las que ganan en las urnas, de ahí que sean pocas las que tienen la experiencia, por lo que de aprobarse la iniciativa, deberá iniciarse una serie de programas para que quienes no han participado en política, estén en condiciones de competir con posibilidades de ganar; en Hidalgo la presencia de las mujeres en política no es nueva y hay referencias de hace más de un siglo; en el Libro Hidalgo y sus Gobernantes, el autor licenciado Roberto Valdespino Castillo, anota que en la Legislatura XXI (1909-1911) la profesora Carmen de Ita fue diputada por el distrito de Zacualtipán (algunos medios señalan que Elvira Carrillo Puerto fue en 1923 la primera mujer en el país en asumir un cargo de elección popular), sin embargo documentos en el Congreso del Estado confirman a la diputada Carmen de Ita como la precursora; 30 años después, María Isabel Alonso fue diputada por Apan y en la Legislatura XLV por el mismo distrito lo fue Olga Trevethán Cravioto; tres años después, por el distrito de Zimapán fue diputada la profesora María Luisa Cerecedo.

Conforme a datos oficiales, la primera mujer electa en Hidalgo para el cargo de alcaldesa, fue la profesora Amparo Muñoz Basilio, de Tasquillo, para el ejercicio 1952-1954, antes incluso del Decreto que concedió a las mujeres el derecho de votar y habrían de transcurrir 20 años para la segunda alcaldesa, la doctora Bertha Riveroll Noble en Mineral de la Reforma; pese a lograr pocos cargos, la presencia de las mujeres ha sido y es interesante en Hidalgo.

LA PRIMERA…

En elecciones federales la participación inició con la profesora Ángela Barrientos en 1953 como suplente de Manuel Sánchez Vite que fue diputado federal por Tulancingo; años después la señora Cristina Álvarez de Sepúlveda fue suplente en la fórmula que encabezó el ex alcalde de Pachuca, Darío Pérez González y fue hasta 1973 cuando una mujer, Estela Rojas Vigueras, logró ser candidata titular, fue diputada por Tula y llevó de suplente a Daniel Campuzano Barajas, que entre local, federal y suplente sumó 7 diputaciones; la segunda diputada federal fue Amelia Olguín Vargas, también por el distrito de Tula, sin embargo, la licenciada Estela Rojas inscribió su nombre como la primera mujer que dirigió al PRI a nivel estatal y en otros diversos cargos fue la primera; en 1975 formó con el doctor Alberto Zoebisch y el senador Raúl Lozano Ramírez, la terna para designar al gobernador provisional, luego de la desaparición de poderes que echó fuera del poder al gobernador Otoniel Miranda Andrade.

A nivel nacional la primera mujer electa senadora fue la maestra María Lavalle Urbina, de Campeche y correspondió a la poetisa y escritora Griselda Álvarez, ser la primera gobernadora, luego de ser designada por el presidente López Portillo como candidata en su natal Colima; el infortunio de que su hijo Jesús Piedra Ibarra fuera detenido presuntamente por un comando durante la guerra sucia en 1974, abrió el camino para que la señora Rosario Ibarra de Piedra se dedicara a la política y fue en 1988 la primera candidata a la presidencia de la República, perdió y junto con Cuauhtémoc Cárdenas y el panista Manuel de Jesús Clouthier, encabezó marchas en oposición al triunfo de Carlos Salinas de Gortari; hoy milita en el Partido del Trabajo y es compañera de Manuel Bartlett, a quien entonces acusaba de tramposo y haber manipulado el sistema para despojar de un triunfo legítimo, -ese sí, no como el payaso-, a Cárdenas Solórzano.

POR EL DOBLETE…

De la escasa militancia femenil en el partido de mayor clientela, como es el PRI, habla el hecho de que varias han repetido en un cargo; la licenciada Estela Rojas, que fue la primera diputada, repitió en 1985 pero por el distrito de Pachuca y llevó de suplente a Hernán Mercado; Amelia Olguín fue diputada local en 1975 y repitió también como legisladora federal, sin embargo un caso singular es Mabel Gutiérrez Chávez, que hace 20 años fue alcaldesa de Tolcayuca, luego diputada por Tizayuca, fue designada secretaria general en el comité directivo priista y actualmente es otra vez diputada local por Tizayuca, es hija de Palemón Gutiérrez Pacheco, que fuera alcalde de Tizayuca y luego dos veces de Tolcayuca; Mabel Gutiérrez está casada con Omar Gómez Pineda, ex alcalde de Zapotlán; y tanta repetición, hace pensar que o es muy capaz, tiene buen padrino, aprendió la escuela del caciquismo o no hay otras mujeres con la capacidad para pelear las candidaturas.

A pesar de que no tenía el arraigo, Julieta Guevara fue diputada federal por Pachuca y luego por Tulancingo, senadora por Hidalgo en un periodo de tres años y hubo incluso quienes le vieron posibilidades de ser candidata a gobernadora, lo que no pudo, porque Jesús Murillo tenía credenciales de mayor peso; hace un año fue candidata a senadora por el PRD, pero obtuvo una votación mínima; el cargo de dirigente sindical, fue la escalera para que la señora Guadalupe Silva de Paz alcanzara la diputación local por Jacala y luego de tres años, volvió a serlo, sin embargo su papel como legisladora fue intrascendente y nadie se explicó que repitiera; hace 30 años la licenciada Hortensia Ramírez de Ubilla fue alcaldesa en Zempoala, terminó bien y lo fue por segunda vez, lo que no les pareció a muchos que desde las sombras manipularon a grupos de choque siempre dispuestos al trabajo sucio y le crearon diversos problemas; Hortensia Ramírez es magistrada en el Poder Judicial.

ACAPARAN…

Entre los priistas hay muchos casos de repetición, pero no son pocos entre quienes han sido diputadas; Carolina Viggiano fue diputada local, dos veces federal y secretaria general en el PRI, mientras que Oralia Vega Ortiz ha sido diputada local y federal, aunque ninguno de los dos periodos concluyó porque antes de cumplir las promesas de campaña agarró otro cargo; Emilse Miranda Munive dejó la curul en el Congreso local para hacer campaña por la federal; Marcela Vieyra igual repitió, fue diputada local por unos días, cumplió el trámite de llegar y, como “juanita” dejó el cargo a Onésimo Serrano para irse de diputada federal unos mese; ellas son ejemplo de la forma en que han logrado acaparar los cargos que en un ejercicio de equidad, debieron corresponder a otras militantes, algunas que durante varios años han hecho la talacha partidista sin haber tenido el chance que deberán tener en las próximas elecciones, porque no hay duda de que la iniciativa de Peña Nieto será aprobada.

La incursión de las mujeres en política no ha sido siempre grata y Martha Sahagún es un referente voraz de corrupción, cinismo y ambición desmedida que aprovechó la ingenuidad, por decirlo suave, de Vicente Fox para aprovechar las influencias del poder y en Hidalgo, un caso patético, Xóchitl Gálvez Ruiz, experta en el mensaje de leperadas, que manejó a su antojo a los partidos de oposición y con mañas desplazó a los militantes, pese a lo cual no logró ningún triunfo en las urnas y su reciente incursión como “patiño” de Josefina Vázquez Mota demostró que la vulgaridad no es la mejor propuesta; como tampoco lo son la tenebra y la traición en lo que Elba Esther Gordillo resulta ser experta; luego de dejar que los panistas se peleen por el partido, reaparece Josefina Vázquez Mota y ya sin la sombra maligna de Felipe Calderón, busca sumar su nombre a las mujeres que han dirigido un partido a nivel nacional, renglón que en el PRI inauguró en 1995 María de los Ángeles Moreno, quien alguna vez dijo ser de Acaxochitlán y por ello aspirante al gobierno de Hidalgo, lo que solo quedó en el intento.

https://reportepolitico.wordpress.com

 

 

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~ por reportepolitico en octubre 20, 2013.

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