5 DE JULIO, ¿VOTAR O NO VOTAR?

Joel Sánchez Rodríguez

Este domingo 5 de julio, 77 millones 400 mil mexicanos mayores de 18 años y que posean credencial de elector, tendrán la opción de acudir a las urnas para votar y elegir a los 500 diputados que integrarán la LXI Legislatura del Congreso de la Unión, 300 por el principio de Mayoría Relativa y 200 por el de Representación Proporcional o Plurinominales, que tendrán las mismas facultades y privilegios pese a no haber ganado en las urnas y en algunos casos, aunque hayan perdido, lo que resulta doblemente lamentable.

Pero si los pronósticos no fallan, a lo mucho acudirá a depositar su sufragio el 30 por ciento del padrón electoral, es decir, una vez más se espera que el triunfo rotundo, claro e inobjetable lo obtenga el abstencionismo que en el mejor de los escenarios podría alcanzar el 70 por ciento; lo que significa que volverá a ser una minoría de ciudadanos la que decida por todos, en un proceso que si bien será legal, carecerá de la legitimidad indiscutible que otorga la mayoría, que esta vez como muchas otras, ha decidido ausentarse de las urnas.

Votar o no votar, parece ser el dilema de los electores, pues paralelamente a las actividades proselitistas que realizaron los candidatos y candidatas en la búsqueda de una curul, existieron intensas campañas de ciudadanos para invitar a anular el voto o bien a dejarlo en blanco, como una muestra de rechazo hacia los partidos políticos, al gobierno y en especial al Instituto Federal Electoral, que en tres años fue incapaz de recuperar la credibilidad perdida, en especial por su actuación en el proceso del año 2006.

Hay que reconocer que a la gran mayoría de la población, le importa poco quien sea su diputado o diputada, pues finalmente los resultados de su gestión demuestran que lo que menos les interesa a los legisladores es el país, que sus frases ardientes de que defenderán a los pobres y combatirán la corrupción no son más que un ardid político para atraer el voto y que una vez que lo tienen, pues que se amuelen los otros por creer en ellos.

Por ello resulta si no justificable, al menos muy comprensible, que a la gente ya no le interese votar, menos cuando el Instituto Federal Electoral (IFE) que es el árbitro de la elección, es incapaz de garantizar el cumplimiento de los principios de Independencia, Imparcialidad, Equidad, Certeza y Legalidad que debe regir a todo proceso.

A los consejeros del IFE, a quienes integran las Juntas Locales y los Consejos Distritales, lo que les interesa es su bienestar personal o eso parece; el saqueo del erario y el derroche de recursos, pues tan solo para esta elección contaron con un presupuesto de 12 mil millones de pesos y ni con esa cantidad de dinero hicieron posible generar el interés de los electores por ir a depositar su sufragio, según lo indican los pronósticos en relación al abstencionismo.

Pero no les interesa ser independientes sino súbditos del gobierno en turno como lo han sido en elecciones pasadas; son incapaces de mantenerse parciales frente al partido de estado o los partidos en su conjunto que son quienes quitaron a los anteriores consejeros y propusieron a los nuevos; son incapaces de ser equitativos en la distribución de recursos y tiempos oficiales; los resultados que brinda el IFE están muy lejos de ser certeros y tanto su proceder del instituto como el de los partidos, resulta completamente ajeno a lo que podría llamarse legal.

El IFE ha sido incapaz de frenar la guerra sucia entre los partidos como se observó en esta ocasión en la que la guerra sucia entre candidatos no la pudieron detener; el listado nominal no es confiable al menos para una gran parte de la población; los recursos para promover el voto se esfumaron sin saber en donde quedaron todos esos millones distribuidos entre los partidos vía prerrogativas por actividad general y actividad electoral; el desvío de dinero del erario y de los programas sociales hacia las campañas ha sido descarado en muchos distritos; se destruye la propaganda, se incurre en actos de violencia como los ocurridos en varios estados y por consecuencia, el IFE y sus funcionarios carecen de la menor credibilidad y ello se verá el día de hoy.

De los resultados que se generen este 5 de julio, si tienen culpa los partidos y mucha, pero no hay nadie más responsable que el IFE del fracaso electoral que se agrava con la promoción que grupos sociales hacen para anular el voto o dejarlo en blanco, lo que en el segundo caso significaría un buen golpe a las finanzas de ese organismo y de los institutos políticos aunque los consejeros insistan en que da igual.

Seguramente que ya han de estar planeando en el IFE gastar muchos millones en contratar expertos para analizar el porqué del rechazo social, pero no hacen falta analistas políticos, y aunque pareciera que lo que la política mexicana requiere son psiquiatras, lo necesario es que se den cuenta de que la gente está harta del derroche económico y la incapacidad, que lo que exige es Independencia, Imparcialidad, Equidad, Certeza y Legalidad, ¿Es mucho pedir?

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Por otra parte hay que destacar que este día además de la elección federal intermedia, habrá comicios en 12 entidades federativas, incluyendo Hidalgo donde habrá de reponerse la jornada comicial del 9 de noviembre en los municipios de Zimapán, Huazalingo y Emiliano Zapata; anulada en los primeros dos que los magistrados de los tribunales federal y estatal electoral comprobaron la injerencia de la iglesia y el uso de símbolos religiosos en la campaña que culminó en noviembre del 2008 y en el caso de Emiliano Zapata, por el empate técnico entre los candidatos de la Alianza PRI-PANAL y del PVEM.

Llama la atención que también se elegirán 6 gobernadores; 16 jefes delegacionales, 552 presidentes municipales, 20 juntas de gobierno y 433 diputados locales en los estados de Nuevo León, Querétaro, Sonora, San Luis Potosí, Colima, Campeche, Jalisco, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Hidalgo y el Distrito Federal, en lo que podría considerarse como la primera gran elección convergente o empate de elecciones tras la reforma electoral promovida a partir de la dudosa jornada federal del 2006.

Interesantes habrán de ser los resultados de la elección federal y de las 12 elecciones locales, porque está a prueba la credibilidad de la ciudadanía en los órganos electorales en los que se ha gastado mucho dinero sin que ofrezcan un cómputo confiable y porque con su voto a favor de un partido, nulo o en blanco, los electores darán su aprobación o rechazo a los gobiernos federal, estatales y municipales y emitirán un dictamen sobre la actuación de las autoridades.

De cualquier modo este día 5 serán los comicios y es de esperarse que su desarrollo se realice en un marco de civilidad y paz, porque no hay que olvidar que la violencia acecha en todo el país y no sería nada extraño que haya grupos interesados en boicotear el proceso.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

www.lineaxlinea.com.mx

~ por reportepolitico en Julio 4, 2009.

Escribe un comentario