Juan Sánchez Cabrera
NADA NUEVO…
El adelanto que diversos medios han dado a conocer sobre el libro La Traición, cuyo contenido se atribuye a una entrevista con Roberto Madrazo Pintado, ex candidato a la presidencia de la Republica y que en pocos días será puesto a la venta, revela con detalles mucho de lo que ocurre en los obscuros rincones del poder, la forma cínica y cómplice en que se fraguaron las alianzas para echar fuera de Los Pinos al Partido Revolucionario Institucional, pero en el renglón de los traidores no aporta nada nuevo, porque en el ánimo de muchos priistas, Ernesto Zedillo Ponce de León fue visto como un traidor desde aún antes de que llegara a la presidencia, como un individuo rencoroso, vengativo, acomplejado y prepotente, que llegó a la candidatura por un camino sangriento, a la muerte de Luís Donaldo Colosio Murrieta.
Roberto Madrazo califica a Ernesto Zedillo de traidor, pero de acuerdo a destacados analistas políticos, el tabasqueño se queda corto, porque al ocurrir la ejecución del sonorense, el único beneficiado fue precisamente Ernesto Zedillo, pues los priistas estaban impedidos para designar a otro que no fuera él, ya que Manuel Camacho Solís, fue en las horas siguientes al crimen, el principal sospechoso y el entonces dirigente nacional del PRI, Fernando Ortiz Arana, fue objetado por Carlos Salinas y el gurú del sexenio, José Córdoba Montoya.
FUE EL ÚNICO…
Ernesto Zedillo fue y es también sospechoso en el crimen que victimó a Colosio Murrieta, porque siendo coordinador de la campaña, no acudió al mitin de Lomas Taurinas, en Tijuana, “por tener asuntos importantes en la ciudad de México”, declaró después para justificar su ausencia y transcurridos cinco días del asesinato, a los priistas les urgía un candidato sustituto, al que los gobernadores, los consejeros y el comité directivo debían aprobar; descartado Camacho Solís por los gritos de asesino que lo señalaron durante su breve estancia en la capilla con Colosio en el ataúd, objetado Ortiz Arana por el gran elector, quedaba Ernesto Zedillo a discusión, pero esta no duro mucho y heredó la candidatura que fue de Colosio Murrieta.
El único priista que se opuso fue el entonces gobernador de Hidalgo, Jesús Murillo Karam, sin embargo un video mostrado por Manlio Fabio Beltrones, en el que Colosio Murrieta se expresa bien de Ernesto Zedillo acabó por vencer la débil oposición, pero el tufo de la traición acompañó a Ernesto Zedillo durante su campaña y que su triunfo contó con la complicidad de los panistas, bajo el compromiso de pagar los favores seis años después, como lo afirma Roberto Madrazo en La Traición, tampoco es de dudarse, no hay que olvidar que en el debate del 25 de mayo de 1994, el triunfador fue Diego Fernández de Cevallos, Cuauhtemoc Cárdenas se mantuvo en su nivel, pero el que perdió fue Zedillo Ponce de León, sin embargo el barbudo panista aflojó inexplicablemente su campaña y Ernesto Zedillo ganó sin provocar la mínima objeción.
ODIOSOS…
Madrazo Pintado califica a Vicente Fox como el beneficiario de la traición de Ernesto Zedillo al PRI, exhibe a Elba Esther Gordillo, entonces secretaria general del tricolor, como aliada de Fox y de Martha Sahagún y la reconoce como pieza clave para que Roberto Madrazo y el PRI perdieran la elección del 2006; nada nuevo, la propia Gordillo Morales emprendió una feroz campaña contra Madrazo, al que a su vez acusó de traidor, fue una guerra de odios en la que los dos mostraron sus apetitos de venganza, aunque se ignore aun porque tantos odios, ya que lo único que Gordillo Morales hizo público, fue acusar al tabasqueño de haberla seducido, engañado y traicionado y recorrió el país difundiendo sus odios contra el candidato presidencial.
Madrazo no es un político en cuya palabra se pueda confiar, prácticamente se agandalló la presidencia del PRI y aun se recuerda a Elba Esther Gordillo junto a Madrazo Pintado levantándose mutuamente la mano en señal de triunfo, pero algo pasó porque el “romance de las fieras” queda como un episodio vergonzoso para los priistas y Roberto Madrazo pasó sobre los pre candidatos Enrique Martínez, Manuel Ángel Núñez Soto, Tomas Yarrington, Miguel Alemán Velasco, Enrique Jacksón y Arturo Montiel, que inútilmente intentaron frenarlo con el grupo Tucom, no pudieron hacer nada, pero impuesto Madrazo, se sumaron o se mantuvieron al margen de la campaña, pero no actuaron en contra, porque el papel de Judas lo tenia reservado Elba Esther Gordillo.
HISTORIA DE TRAICIONES…
No extraña el titulo que Roberto Madrazo pone al libro en el que relata la tragedia del tricolor, primero en el 2000 con la derrota de Francisco Labastida, cuya tibieza solo es comparable a Miguel de la Madrid o Adolfo Lugo Verduzco, por citar un referente mas cercano a Hidalgo; afirma el autor que Labastida Ochoa fue impuesto primero y luego traicionado por Ernesto Zedillo, porque la historia del PRI en los últimos 20 años es una cadena de traiciones que en 1986 iniciaron Cuauhtemoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y Andrés Manuel López Obrador, que marcaron el camino que pronto seguirían Ricardo Monreal Ávila, Leonel Cota Montaño, Alfonso Sánchez Anaya, Juan Sabines, Pablo Salazar Mendiguchia, Arturo Núñez Jiménez y muchos otros que buscaron en otro partido saciar sus apetitos de poder, pues huyeron de la cuna política cuando no fueron beneficiados con una candidatura.
Ha sido el partido tricolor el más prolífico generador de militantes al partido del Sol Azteca, pero llama la atención el hecho de que todos los que han sido dirigentes del PRD, con la excepción de Rosario Robles, expulsada por las transas con Carlos Ahumada, tienen su origen en el PRI, incluso Amalia García, hija de un ex gobernador priista en Zacatecas y son muchos los que han desertado para mostrar la deslealtad, la conveniencia disfrazada de convicción y la ambición desatada, que los obliga a olvidar la forma en que se arrastraron en el intento por una candidatura y terminan traicionando a su partido; no extraña el relato de Roberto Madrazo, pero si sorprende que lo haga público hasta ahora; para qué espero tanto tiempo.
MALAS COMPAÑIAS…
A los muchos ilícitos que sus adversarios atribuyen al senador José Guadarrama Márquez, se agrega la aprehensión que la policía hizo de una banda de narcomenudistas que según las investigaciones, actuaban impunemente en la región del Valle del Mezquital, pues uno de los pillos se llama Gabriel Cuellar Cano, es hijo de Gabriel Cuellar, quien durante muchos años fue chofer y guarura de José Guadarrama, con quien dicen lo liga el compadrazgo y quizás por ello los delincuentes esperaban ser protegidos del Senador, quien en un boletín aceptó conocer a Cuellar, pero negó cualquier relación con los pillos.
Cierta o falsa, la versión de la presunta protección que se dijo tenía el acusado, es algo que corresponde a José Guadarrama contestar, de lo que ninguna duda queda, es su relación con Gabriel Cuellar, el padre del presunto delincuente, al que además de marihuana y otros enervantes, le fueron encontrados mas de 250 mil pesos, armas y casquillos útiles, por lo que ya son investigados sobre otros delitos cometidos en la región, pero las malas compañías ponen otra vez en el tapete de la discusión al profesor oriundo de Zimapán, quien se perfila como uno de los pre candidatos a gobernador en la sucesión del 2011.
~ por reportepolitico en Mayo 19, 2007.
Escrito en Reporte Político
Etiquetas: Adolfo Lugo Verduzco, Alfonso Sánchez Anaya, Amalia García, Andrés Manuel López Obrador, Arturo Montiel, Arturo Núñez Jiménez, Carlos Ahumada, Carlos Salinas, Cuauhtemoc Cárdenas, Diego Fernández Cevallos, Elba Esther Gordillo, Enrique Jacksón, Enrique Martínez, Ernesto Zedillo, Fernando Ortiz Arana, Francisco Labastida, Gabriel Cuellar Cano, Jesús Murillo Karam, José Córdoba Montoya, José Guadarrama, Juan Sabines, Leonel Cota, Luis Donaldo Colosio, Manlio Fabio Beltrones, Manuel Ángel Núñez Soto, Manuel Camacho Solis, Martha Sahagún, Miguel Alemán, Miguel de la Madrid, Pablo Salazar Mendiguchia, Porfirio Muñoz Ledo, Ricardo Monreal, Roberto Madrazo, Rosario Robles, Tomas Yarrington, Vicente Fox
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